TIENES ojos de medianoche, y son
míos, son míos. Son los ojos del cielo.
Abren una parcela de luz,
con estatuas y altares de mármol,
entre lo que más quiero y todo
lo que puedo querer. Son míos
son míos. Son los ojos del mundo.
Diría espejos donde dios
se mira y sólo ve fluir
el agua del tiempo: otoños lentos,
inviernos interminables.
Abarcan el abecedario completo
de las horas y los días, y toda
la infinita gama de blancos, y son míos,
son míos. Son los ojos de la vida.
POEMAS, RESEÑAS DE LIBROS DE POESÍA, TRADUCCIONES, HAIKU.
lunes, 11 de marzo de 2013
sábado, 2 de marzo de 2013
sábado, 16 de febrero de 2013
sábado, 26 de enero de 2013
MANUEL PINILLOS V
Quinta y última entrega que dedicamos al poeta de Zaragoza. Y lo hacemos con su único poema en prosa, perteneciente, como Solamente hay dos razas, que publicábamos el pasado 11 de noviembre, a su libro de 1966 Viento y Marea, sin duda el más comprometido, y acaso el mejor.
POETA-EMPLEADO
A un “vivo” que
remueve muertos
Hace tiempo que debías haber empezado tu
personal limpieza, pues puede que todo provenga del oscuro tiempo prenatal, los
nueve meses de almacenar una escasa materia aprovechable. ¿Por qué, si no, ese derramar
humedades por los ojos cobradas a tanto la pieza? ¿De dónde viene, más que de
antiguas insuficiencias, esa horrible afición a hablar de la desgracia ajena
montado en tren de lujo y corriendo hacia el banquete?
Bajo tu torso late un activo motor, muy
funcional, que da la hora de estar siendo. Pero emocionalmente no es aquello
mucho más que un carámbano que flota en el mar del vacío.
Brotan por doquier ayes, explotan regiones,
yacen infinitas hambres en confusos montones, las familias borrosas de países
enteros sucumben bajo su justificado miedo pero tú plácidamente te remontas a
las nubes, y en todo caso escribes ásperos versos de adhesión a la ligera, o
depositas un frívolo suspiro fingido sobre el pecho de un cualquier esqueleto
de entre la pirámide de habituales víctimas; y te irás más tarde a tu cita en
la feria de atracciones, donde podrás mostrar tu habilidad en el disparo
tirando al blanco sobre ramos de petunias. Por ver si puedes arrancar el premio
de la mariposa multicolor, o el sobre con sorpresa que puede ser un montoncito
de billetes efectivos. (Al mismo ritmo de cada disparo, allá, en un pueblo
mísero asiático, agonizan doscientos mil famélicos seres, aplastados por su
hueso desvestido o algún hachazo de metralla).
Sería necesario, sería eficaz que bebieras en
el hueco vaso de ese muerto de inanición, en el corazón atropellado de ese
grupo de harapientos, en el latido escaso de aquellos fraternos parias que son
empujados a punta de bayoneta en los cinco continentes, para que tus perfectísimas
palabras de ladrón de emociones adquieran un saludable significado. Sería muy
limpio, sería absolutamente edificante, en el mismo grado que previsible, que
fueras por cierto tiempo el triste despojo del que te haces procurador en
ciertos días de belleza estrictamente ornamental, cuando colocas medallones de
hojas de muérdago sobre el débil hombre que agoniza estupefacto entre el
diluvio y el desempleo. Sería muy lógico que si hablas de miserias estuvieras
emparentado con una verdadera miseria, esa que en tus hombros se apoyase.
¡Mucho me temo que sigas hasta el fin
llorando con la lágrima de otro, con la lágrima robada en ajenos ojos
apartados; que no conozcas jamás qué es el sollozar por puro terror ante el
silencio de tantas puertas cerradas. ¡Mucho me temo que como un hábil artista
del comercio, fincado y sucesivo, sigas alimentado tu palabra en el plato donde
se da el sufrir ajeno su atracón de desfallecimiento cotidiano y sin apoyo,
mientras todo eso lo masticas como a través de una música de fiesta! Parigual
al antropófago que mueve su danza en torno
a la carne –tostada a la brasa y humeando muerte odiosa- del semejante a
quien va a devorar cuando el tambor cese, en el insaciable día de la selva que
entre todos replantamos hora a hora. Mientras en el aire que nos dice tantas
cosas comienzan a presentirse las primeras ráfagas de aromas enormes, muy
gemelos al advenimiento de un estío que no muera.
domingo, 6 de enero de 2013
sábado, 29 de diciembre de 2012
FIEBRE ONÍRICA

Álvaro Sarró publica, en cuidada autoedición, Fiebre onírica, una más que interesante colección de textos breves de diversa temática, en la que abunda el relato urbano.
De inmediato, entre escenas de violencia, sexo, alcohol, resacas y crisis existenciales, se aprecia un conocimiento y un interés sobresalientes de y por la literatura más clásica y más vanguardista: realismo, novela negra, tremendismo, enumeraciones caóticas con forma de poemas, experimentación, microrrelato, y más.
A destacar el cuidado y preocupación estética, y alguna incursión en la metaliteratura, como el texto de la página 110, que, con permiso del autor, transcribimos:
A destacar el cuidado y preocupación estética, y alguna incursión en la metaliteratura, como el texto de la página 110, que, con permiso del autor, transcribimos:
EL PROCESO DE LA ESCRITURA
La libreta de tapas azules descansa sobre la mesa. El
anciano se acaricia el rostro. Barba de varios días y costras de antiguos
tajos. No resulta fácil deslizar la cuchilla sobre un pellejo moribundo. Ahora
bebe un largo trago de mosto. Sus ojos relucen, húmedos y cansados. Me
analizan. Cuando habla, las palabras brotan resecan.
»Redactar
una frase con absoluta corrección gramatical está al alcance de cualquiera. Sacar
jugo a las palabras o transmitir emociones primarias a través del orden y el
estilo resulta mucho más complicado. Pero lo verdaderamente peliagudo es
encontrar imágenes nuevas e impolutas, temáticas que nadie haya reflejado,
escenas visionadas a través de un nuevo prisma. A un nuevo escritor hay que
evaluarlo por su inventiva, su creatividad, su imaginación, su capacidad para
remover las entrañas del lector.
»Así
que, cuando escribas –si es que escribes-, olvida las leyes gramaticales.
Déjate ir. Lo primordial es que la información fluya. Así lograrás expresar lo
intangible. El color del parque bajo la luz del crepúsculo. O qué evocan
exactamente los rayos del sol cuando se filtran por una ventana plagada de
cercos de polvo y gotas de lluvia.
»Recuerda
que se escribe mejor con el trasero incómodo, así que no te relajes. Y si te
rugen las tripas durante el proceso, alégrate. La concentración te habrá hecho
olvidar la comida, el desayuno o la cena, o quizá todo a la vez. Eso significa
que estarás en ruta. Habrás logrado lo más difícil…
»También
debes olvidar esas metáforas gastadas que algunos emplean para definir la
escritura. Escribir bien equivale a reventarse un grano enorme. Es un vicio,
una necesidad inexcusable. Requiere concentración. Frunces el ceño. Aprietas
los dientes. Nunca llegas a sentirte del todo limpio por dentro. Nunca dejas de
sentir ese placer. O se bloquea, o fluye. A veces, duele…»
Fuera
anocheció hace tiempo. He de volver, mamá se habrá enfadado. El viejo agita su
huesuda mano antes de terminar.
«… y
siempre deja marca,
y la
marca es para siempre. »
sábado, 15 de diciembre de 2012
domingo, 2 de diciembre de 2012
FESTIVAL FRACTAL 2012. FOTOPOEMA "EL MOMENTO"
Termina el periodo de exposiciones del Festival de Poesía Fractal, y con ellas, la edición 2012. Esta mañana, Carmina García y Manuela Martínez, junto con Ramón Peco, recogían del Museo de Albacete las muestras de poesía objetual, antología de la revista Lalata, y las de la exposición de poesía visual. En breve, se recogerán también los fotopoemas y las esculturas.
Esta fotografía de Javier de la Fuente, propuesta por Matías Clemente,
Esta fotografía de Javier de la Fuente, propuesta por Matías Clemente,
| Madrid, luz. Javier de la Fuente, 2011. |
me sugirió el poema El Momento, transcrito a continuación, con el que participamos en la muestra de fotopoesía.
EL MOMENTO
¿Qué necesitas más para
saber
que no es ésta tu vida?
¿Qué más para
olvidar cuanto has
aprendido?
¿Qué
para dejarlo todo y
empezar
de nuevo?
¿Cuánto tiempo te hará falta
para olvidar tus últimos
recuerdos,
e ignorar el temprano
diálogo de sombras que
cada
mañana se repite en tu
desvelo?
Hoy, trémulo y
sobrecogido,
mientras lo piensas,
vienes solo al lugar de siempre
a enjugar el dolor de la
costumbre,
a saber si las cosas
pueden ser
de otra manera,
a conocer el curso
de las horas que, en
nuestra ausencia, pasan,
a, cuando ya no espera el
alma
su inútil trascendencia,
conocer el momento de la
luz.
domingo, 25 de noviembre de 2012
PARA SUSANA BENET
hojas de plátano
cubren toda la acera.
sol de domingo
Instantes antes de la presentación de su libro de haikus, Huellas de escarabajo (La Veleta, 2011), el pasado jueves, 22 de noviembre, me preguntaba Susana Benet por qué distanciaba tanto las entradas de este blog. Como respuesta, le di, tras mi agradecimiento, las excusas habituales. A mí también me gustaría. Hoy le doy estos versos que dudo que respondan al purismo que algunos reclaman para el haiku, pero que al menos tienen la forma, la métrica y la intención de la celebrada estrofa oriental. Occidentalizada, espero.
domingo, 11 de noviembre de 2012
MANUEL PINILLOS IV
Para retomar nuestro pequeño homenaje al poeta aragonés, reproducimos íntegro "Solamente hay dos razas", de su colección de 1966 Viento y marea, acaso su poema más conocido. Ejemplo de aquella poesía social de hace cinco o seis décadas que teníamos algo olvidada. Las circunstancias actuales quizá le devuelvan una vigencia que su autor posiblemente nunca deseó.
SOLAMENTE HAY DOS RAZAS
Solamente
hay dos razas; yo soy de la de abajo, que es de arriba.
Sólo
hay dos razas, y el mundo, pasando como un río, en medio.
Todos
deberían saber su filiación tan separada.
No es
cosa de naciones, de esa piel de colores diferentes, de política o dólares.
Sólo
hay dos razas, dos especies, dos caminos que marcan las rutas de la tierra.
Y en
una estamos los que vemos la vida clara y tersa, sencilla y repartida.
Y en
otra están los de la vida oscura y el hambre de dominio.
La
superior, los nuestros, mis mejores amigos, tan de abajo en el tiempo,
amamos
el calor de la sangre, la paz de afuera, la libertad, el gozo de existir a la
intemperie.
Los
otros, los gastados, imponen el terror, las sombras, el hierro, la aspereza,
y no se
hallan a gusto si no tiran allí nuestro despojo irrestañable.
Y qué
sarcasmo: estamos, los de arriba, debajo de sus plantas manchadas,
y
tienen los de abajo, allá encima, fuerzas increíbles y
nos
quitan el sueño y la existencia.
Debíais
de saberlo, es para no creer lo que se toca.
El
cuerpo de la tierra está más hecho, está enfermo.
Una
horrible joroba de pus y de excremento lo malforma y lo vence.
Y estas
dos razas, la luminosa y pura,
y la
que se retuerce de furor y de astucia,
vamos
alimentando de luz torcida el canto de los meses.
Los
sanos, apurando sus cárceles y el luto;
los
viscosos, encima, dirigiendo la luz que se entiniebla.
Nosotros,
los que nacemos libres, los que adoramos todo lo que es limpio y sereno,
vednos
con libertad: exactamente, para hermanarnos en el hombre perdido.
Para
correr al mar y allí tirarnos, porque tapa las cosas.
Pero la
otra libertad está en presidio, can cadena perpetua.
Porque
no somos esos que quisimos, tan alegres, fluyentes y fraternos.
Los que
cuidan sus libros, la belleza del agua y una canción silbada entre los dientes.
¿Cuándo,
pregunto, cuándo se acabará este error que desordena el alma?
Yo
pregunto: ¿Hasta cuándo?
Y no
digo ya más. Pues, si dijera lo demás,
los
otros, los de abajo de encima,
me
quitarían la boca y las palabras para todo.
¡Para
todo!; y así, ¿quién habla? ¡Es prudente encerrarse en un callar pensando.
Lo
primero es tener la saliva en su sitio, y alentar, y pudrirse poco a poco;
que
estar de pie no es algo tan pequeño, se agradece, reímos; ¡muchas gracias por
dejarnos
[viviendo!
Ya me
alejo, perdonen esta niebla que he dicho.
Sin
querer, por sorpresa. Que a veces se le salen a uno las letras de algún nombre,
como el
tapón de una botella que se derrama y parece que es llanto.
domingo, 28 de octubre de 2012
ROGER WOLFE. 5 POETAS EN OTOÑO. Humanidades, Albacete, 25/10/2012.
El jueves, 25 de octubre, tuvo lugar la tercera de las cinco jornadas del Ciclo 5 Poetas en Otoño de esta temporada. El poeta inglés en español Roger Wolfe vino a leer sus últimos poemas, la mayoría todavía inéditos en libro, e intencionadamente imprimidos en papel reciclado. En su opinión, son sus poemas de siempre, los que, desde hace ya dos décadas le merecieron la etiqueta de impulsor de un nuevo realismo en nuestra literatura. Lo que escuchamos fue, sobre todo, una lección de poesía bien leída en público.
Os dejamos con el primer poema que leyó, que quizá dé nombre a su nuevo libro: según nos dijo tras la lectura, uno de los títulos que baraja es Deseo de ser perro y otros poemas, título, como él reconocía, muy de la cultura anglosajona.
DESEO DE SER PERRO
Ser perro.
Tener un dueño bueno.
Ir en coche y asomar
la cabeza por la ventanilla,
y olisquear el mundo.
Correr entre los árboles
en busca de de piedras y de palos.
Enroscarse junto al fuego
en lentas tardes de invierno
soñando con praderas
bañadas por el sol
y batidas por el viento.
| Tras la lectura, con Valentín Carcelén, presentador del acto. |
Con poetas de Albacete. De izquierda a derecha: Andrés García Cerdán, Cruz Campayo, Valentín Carcelén, Roger Wolfe, Pedro Gascón, Antonio Rodríguez y Javier Lorenzo. Sentados: Rubén Martín y Arturo Tendero. |
jueves, 18 de octubre de 2012
HA MUERTO JOSÉ LUIS PARRA
Acabo de enterarme por medio del blog de Susana Benet, su compañera de muchos años. Hace más de un año, dediqué la segunda entrada de este blog a José Luis y a su libro De La Frontera:
Lamento con gran dolor su desaparición. Me habría gustado despedirme de él con un abrazo. Nos quedan sus poemas y el recuerdo gratísimo de las visitas, siempre con lectura poética, que nos regaló en los últimos años -memorable el último recital, celebrado en el Museo de Albacete, dentro del ciclo 5 Poetas en Otoño. Seguiré reivindicando su obra poética como una de las más sobresalientes de las últimas décadas en nuestro país.
jueves, 4 de octubre de 2012
martes, 28 de agosto de 2012
MANUEL PINILLOS III
Del libro Lugar de origen, publicado en 1965, por la Institución “Fernando el Católico” (C.E.S.I.C.), es este poema. Curiosa, dolorosa,
inquietante visión de la juventud de aquellos años. ¿Es tan distinta esa visión
de la que se tiene hoy de nuestros jóvenes?, ¿son ellos, fuimos nosotros tan
distintos?
LOS
NUEVOS ADOLESCENTES
Los
nuevos, ya tan viejos,
adolescentes
que se desperdigan
en el
poniente de su amanecer,
como
bandadas de pequeños grajos,
y
chillan, nos aturden
-oh,
desgraciado encuentro, tan ruidoso-
en el
momento del ya oscurecerse,
y nos
dejan perdidos de voces que se caen
y de
silbidos y de no estar creyendo
que un
algo, antiguo como el alba,
pueda
salvarse en otro tiempo suyo venidero.
En
bandas, apoyándose
En el
grupo, en el número, chillando,
Pájaros
negros, crías insolventes,
vacíos
de verdad y casi ciegos,
mirando
la ciudad como botín,
estúpidos,
rodantes y salvajes
cual
una enorme bola de rumor,
entre
el candor y la insolencia,
hacia
un confuso norte van;
se
remansan un poco entre los bares,
reman
allá en cerveza occidental
para
nórdicos, blandos marineros,
y
queman la briosa juventud
en un
llamear de sordo incendio
que no
sabe salir, que se diluye
en un
girar, correr, brotar
hacia
horas insulsas que se apagan
-tras
tanto fragoroso deslizarse
y
requemarse en el vacío-.
Ayer
mismo –era ayer,
cuando
la vida estaba contenida,
y
pacíficamente estrenaba su vestido
de
crepúsculos lentos, gozadores-,
otros
adolescentes respiraban
aroma
de crecer, pero impeliendo
un
ansia de hombrearse, de algún día
campanillear
la atmósfera terráquea
con su
júbilo echando el ancla.
Ya no;
son sólo ruido, son catástrofe,
puro
guiñol y trama de romperse:
en
astillados ríos de desechos,
en
desperdicios y batallas de barrio,
que
nada de raíz entrelazan.
No
quieren suceder, no tienen puerto,
y no
buscan ninguna perspectiva.
Sencillamente
irrumpen.
Están
como muñecos de la tierra,
empujados
por ondas de desgracia,
rojos
como muñones.
Los
inseguros, los vencidos
brotes
de la mejor etapa,
y donde
las generaciones últimas
dejan
un hueco cadavérico.
Habrá
que construirlos, darles un poco de trabajo,
mostrarles
la canción, y el pábilo.
Decirles
que la vida ocurre
y es
oro que destila y tiene andar;
ponerles
el camino y el cansancio más sano,
aquel
que está al volver del amor que ha tenido;
de la
lucha que iba a su riesgo,
de la
casa habitable,
de los
años que dejan un poso de nido, una estrella.
domingo, 19 de agosto de 2012
MANUEL PINILLOS II
En una entrada del pasado mes de marzo, presentábamos el impagable trabajo de Mª Pilar Martínez Barca sobre Manuel Pinillos, a la vez que recordábamos al poeta aragonés, y anticipábamos que le dedicaríamos más páginas.
En esta segunda entrega, reproducimos dos poemas. los números 9 y 11 de su colección Aún queda sol en los veranos, de 1962. Poemas y título muy apropiados para estos días.
9
Bajo al
jardín. Modesto silencioso
jardín
de plantas pobres.
¡Pero
qué millonada de sonidos,
de
aromas y de voces!
El agua
de la acequia más cercana
lleva
un barco de flores.
Y el
crepúsculo próximo respira
con
brío de aéreos bosques.
Yo, que
estaba leyendo alguna carta
de
noticias salobres,
y tenía
guardada una revista
llena
de versos miopes,
los he
tirado entre la enredadera
y
sonreído entonces,
y me he inclinado hasta una flor sencilla
y he
besado sus bordes,
el
perfume tan hondo y enigmático,
su resplandor
informe:
mayor
que el negro caos que se inicie
cuando
explote la noche.
11
Cada
hora en que el calor aprieta
me
refugio en el cuarto de los libros.
En un
despacho de calmosa traza,
de un
ropaje benedictino.
Entre
las manos acaricio un tomo
de
reposado leer antiguo,
y
alguna tarde más apaciguada
me
viene a visitar un niño.
Cierro
las páginas fragantes
-Quijotes,
Lazarillos…-
y me
miro con algo de tristeza
vuelto
de los caminos.
Mas me
hundo en la lectura nuevamente.
¡Este
soy tan distinto!
Con lo
bueno y lo malo ya a la vista.
¡Duerme
tú entre los cien caminos
que no
han ido a ninguno deseado,
eterno
y olvidado niño!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)